OTITIS EXTERNA ¿Cómo poner las GOTAS en el oído?

En el POST de hoy vamos a hablar de una enfermedad muy frecuente en verano, las OTITIS Externas, o como se les suele llamar en la calle «otitis del nadador u otitis de las piscinas»

Para empezar hablar un poco de la anatomía del oído. Este se divide principalmente en:

  • Oído externo: compuesto por el conducto auditivo hasta el tímpano.
  • Oído medio: es una cavidad intracraneal que comunica con la faringe mediante la trompa de Eustaquio que contiene la cadena de huesecillos (martillo-yunque y estribo) que transmiten la vibración desde el tímpano al oído interno.
  • Oído interno: contiene el órgano de la audición y el equilibrio compuesto por la cóclea y los canales semicirculares.

¿Qué es una otitis?

Pues las otitis son unas de las infecciones más frecuentes en la infancia, aunque también afectan a los adultos. Según la zona del oído a la que afecten, podemos distinguir entre:

  • Otitis media: cuando la inflamación aparece por detrás del tímpano. Suele aparecer después de un proceso catarral y suele acompañarse de fiebre.
  • Otitis externa: que es la inflamación de la piel del conducto auditivo externo, que va desde el pabellón auricular hasta la cara anterior del tímpano

En cuanto a las otitis externas podemos distinguir dos tipos: el forúnculo, que se da cuando se infecta un folículo piloso de la parte más externa del conducto, en general por unas bacterias llamadas estafilococos. O la otitis externa difusa, que se produce sobre la piel del conducto.

¿Qué bacterias las causan?

Suelen ser bacilos gramnegativos, como la pseudomona aeruginosa o el proteus, o hongos del género Aspegillus.

¿Cuáles son sus causas?

Humedad excesiva: la humedad constante de la piscina o playa, favorece que proliferen ciertos gérmenes (siendo los más frecuentes la pseudomona aeruginosa y el Staphylococcus aureus).

Traumatismos locales: como pequeños objetos que se introducen los más pequeños, auriculares y mucho ojo con los bastoncillos de algodón! Que además de otitis, favorecen la formación de tapones.

Enfermedades dermatológicas: como el eczema, la psoriasis, el acné, la dermatitis seborreica, ect.

¿Cómo las reconocemos? Cuáles son sus síntomas:

Podemos reconocer una otitis externa por los síntomas que produce. De ellos el más frecuente es el dolor de oído que se acentúa al traccionar del pabellón auricular. Al presionar el trago (estructura del pabellón auricular justo delante del oído) o al masticar. Pero también puede ir acompañado de sensación de ocupación, taponamiento o pérdida de audición, picor en el conducto, acompañado o no de secreción por el oído, en ausencia de fiebre y mucosidad.

¿Cómo se diagnostica?

Pues la sospecha diagnóstica viene por los síntomas que os acabo de comentar arriba, pero la exploración física nos ayudará a salir de dudas.

Para ello visualizaremos el conducto auditivo externo con el otoscopio. Con el otoscopio podemos ver un conducto edematizado, es decir, inflamado, enrojecido que puede llegar a impedir introducir el otoscopio. En el caso del forúnculo, podemos visualizar un grano en el conducto.

Pero una característica muy típica en la exploración es el signo del trago positivo, que consiste en la aparición de dolor al comprimir él pabellón auditivo en la región anterior, justo donde se localiza el trago.

¿Y cuál es el tratamiento para la OTITIS EXTERNA?

Pues el tratamiento depende del caso. En el forúnculo el tratamiento se realiza con cloxacilina vía oral o clindamicina en alérgicos a la penicilina.

En el caso de las otitis externa difusas, el tratamiento se basará en dos pilares fundamentales:

  1. Gotas tópicas: trataremos con antibióticos activos frente a la pseudomona, como colistina, aminoglucósido o ciprofloxacino asociado o no a un glucocorticoide, que ayuda a rebajar la inflamación.
  2. Evitar mojar o sumergir el oído hasta que se cure la infección (una semana aproximadamente).

Pero no nos olvidemos del principal síntoma, el dolor. Para ello podemos tomar analgesia habitual con ibuprofeno o paracetamol, para controla el dolor y la inflamación.

Deberemos apreciar mejoría en 48-72 horas, en caso de que empeore o no notemos ninguna mejoría, sería recomendable volver a ser evaluados por nuestro médico de confianza.

¿Cómo poner las gotas del oído?

Esta es la parte más interesante, ya que si esto falla, el tratamiento fracasará. Así que vamos a describirlo paso a paso:

1º inclinamos la cabeza hacia el hombro contrario al oído afecto.

2º tiramos de la oreja hacia arriba.

3º introducimos el número de gotas preescrito.

4º Mantenemos la posición 2-3 minutos y después volveremos a la posición inicial. Tendremos que evitar introducir tapones en el oído ya que pueden empeorar los síntomas y no nos aportarán ningún beneficio.

Deja un comentario