En ocasiones, es probable que te hayas encontrado con tapones en los oídos y, tal vez, incluso hayas tenido que buscar ayuda para quitarlos. Pero, ¿qué son exactamente estos tapones y cómo se producen? En la consulta de Juan de hoy, exploraremos el fascinante mundo de la cera de los oídos y sus tapones.
¿Qué es el Cerumen y Cómo se Forma?
El cerumen, también conocido como cera de los oídos, se forma a partir de las glándulas sebáceas y ceruminosas presentes en el conducto auditivo externo. En combinación con restos de piel, pelo y polvo ambiental, este conglomerado tiende a solidificarse, volviéndose compacto y duro. Existen dos tipos de cerumen: uno más húmedo, con mayor contenido de lípidos y pigmentos, y otro más seco, con menos lípidos, más compacto y de aspecto grisáceo.
Funciones Beneficiosas del Cerumen
Aunque la cera pueda causar cierta incomodidad, desempeña varias funciones esenciales en nuestro organismo. No solo ayuda a mantener limpio y lubricado el conducto auditivo externo, sino que también actúa como un mecanismo de defensa contra microorganismos debido a su pH ácido. Además, contiene ceramidas con propiedades antibacterianas, y las glándulas secretan inmunoglobulinas, fortaleciendo la defensa inmunológica local.
Cómo se Produce y Funciona la Secreción de Cera
Por lo general, la cera se libera gradualmente hacia el exterior del conducto auditivo mediante movimientos como la masticación o el bostezo. Sin embargo, en ocasiones, este mecanismo de autolimpieza falla, y la cera se acumula. Factores como el uso de audífonos, la edad (ya que las glándulas segregan menos cera y se seca), el uso de bastoncillos, conductos auditivos estrechos o deformados, cirugía previa o enfermedades de la piel como eczema, dermatitis o la psoriasis.
Por lo tanto, los tapones de cera no se producen por mala higiene personal, si no que es un problema constitucional que empeora con los intentos erróneos de sacar la cera.
Consejos para Evitar Tapones de Cerumen
Para prevenir la formación de tapones de cerumen, es crucial evitar introducir objetos extraños en el conducto auditivo. Sorprendentemente, algunas personas utilizan horquillas, clips o cerillas. ¡Incluso los bastoncillos de algodón! A pesar de su nombre, no deben introducirse en el oído. De hecho puede favorecer la formación de tapones, ya que compactan el cerumen e incluso pueden lesionar el conducto auditivo e incluso perforar la membrana timpánica.
De hecho, fijaros en las instrucciones: «no introducir en le conducto auditivo o nasal»

Bastoncillos para los oídos, que no hay que meter en los oídos ¿Irónico verdad?
Se recomienda limitarse a limpiar la cera visible después de la ducha con una toalla y utilizar productos específicos para la higiene del conducto auditivo, algunos a base de agua salina o con productos queratolíticos.
Síntomas y Diagnóstico de Tapones de Cerumen
Los tapones de cerumen pueden causar sensación de obstrucción en el oído, zumbidos, disminución de la audición, picazón, dolor e incluso vértigo.

El diagnóstico se realiza mediante la observación del conducto auditivo con un otoscopio, pudiéndose observar como una masa compacta de coloración marronácea o grisácea que ocluye de forma parcial o total el conducto auditivo externo.
Tratamiento de Tapones de Cerumen
El tratamiento principal consiste en la extracción del tapón. El lavado con jeringa es un método común, pero se debe realizar con precaución y preferiblemente en un centro de atención primaria.

Los pasos para el lavado con jeringa serían los siguientes:
- Administrar gotas ablandadoras de tapones o agua oxigenada reducida al 50% con suero fisiológico 3-4 días antes de la extracción.
- Primero preparamos un paño y una batea en el hombro del paciente para recoger el aguda de lavado.
- Cargamos la jeringa con agua tibia y tiramos del pabellón hacia arriba en el caso de los adultos y hacia abajo en el de los niños.
- Para después introducir la cánula de la jeringa dirigiéndola a la pared posterior, región superior del conducto auditivo, evitando así el impacto directo hacia el tímpano.
- Tras ello irrigaremos el conducto con energía
Si no ha salido el tapón, podemos realizar esta técnica un máximo de 3 veces.
Le indicaremos al paciente que se ponga gotas ablandadoras 3 días más y repetiremos la técnica.
Como complicaciones tras el lavado pueden aparecer dolor de oído, náuseas y vómitos, vértigo, zumbido, sangrado, lesiones en le oído externo e incluso la perforación del tímpano. Por tanto, ¡NUNCA intentéis quitaros los tapones en casa!
Evitaremos esta técnica en caso de cuerpos extraños en el oído, dolor al introducir la jeringa, ante la sospecha o existencia de una perforación en el tímpano, cirugía de tímpano, lesiones en le conducto o si tiene una otitis.
En casos más complicados, se puede requerir la intervención de un otorrinolaringólogo, quien utilizará instrumental especializado como ganchos, pinzas o aspiración bajo microscopio óptico.
Conclusión: Tomando el Control de tu Salud Auditiva
Este artículo busca empoderarte como paciente para que entiendas mejor cómo cuidar tus oídos y prevenir tapones de cerumen. No obstante, siempre se recomienda buscar la orientación y el manejo específico de tu médico de confianza para garantizar una atención adecuada.
Si encuentras útil esta información, ¡no dudes en dejar un comentario! ¡Tu salud auditiva es importante, y aquí en la Consulta de Juan, estamos para ayudarte a entenderla mejor!